Opinión sobre el albergue Cheapy Hostel en Riga

Hoy voy a contaros mi experiencia en el Cheapy Hostel donde estuve alojada durante 3 noches en Riga (Letonia).  Si queréis más información sobre Riga podéis consultar el siguiente post. Aproveche mi estancia en Riga para ver Jurmala, Jelgava y el parque natural de Sigulda. A continuación, os voy a remarcar los puntos que son importantes de los alojamientos que reservo.

IMG_20150804_124958

Situación: 8, está en pleno casco antiguo y a unos 7 minutos de la estación de autobuses. Y a unos 15 minutos de la estación de tren.

Ruido: 2, estuve alojada en una habitación interior que daba a la máquina de aire, mucho ruido y calor.

Comodidad de la cama: 6, colchones de espuma muy antiguos.

Limpieza: 4, la habitación estaba sucia y no pasaban a limpiar muy a menudo. Los lavabos que son compartidos daban mucho asco.

Wifi: 8, desde la habitación el wifi funcionaba correctamente.

Precio: 10, albergue muy barato por la situación y además incluye el desayuno en el precio.

El albergue parece que tiene cocina pero no es verdad, solo hay un microondas y sin cubiertos.

No recomiendo este albergue por su poca higiene.

Podéis ver el siguiente vídeo sobre Riga:

5 cosas que hacer en el paraíso de Jürmala

En esta ocasión os voy a contar que hice en Jürmala. Para llegar podéis ir en tren desde la estación de Riga, aproximadamente tarda una media hora, la parada es Majori (Jürmala). La distancia entre Riga y Majori es de 25 km.

Decidí ir a Jürmala, por las buenas playas y porque la comparaban con la zona de la Concha de San Sebastián, la verdad que espera ver casas lujosas. Las hay, pero no son tan sorprendentes como en San Sebastián.

Jūrmala es el único resort oficial en Letonia. La zona Jūrmala es muy conocida por sus recursos naturales, su clima templado, el mar, el aire saludable, las aguas de barro y minerales curativos.

Las playas, de casi 26km de largo, son de arena blanca y encontraréis amplios bosques de pinos. No todo son playas y balnearios, además podéis ver:

1. Escultura ‘Brunurupucis’ (‘La tortuga’): la escultura de J. Bārda simboliza la esperanza de vida.

2. Piscina Centro de Ex E. Rācene: durante todo el año ofrecen servicios relajantes como: baños con agua de mar climatizada, en ácido carbónico, oxígeno y baños bálsamo de abeto. Durante la era soviética, sirvió como centro de salud de la localidad, era una de las mejores instituciones de tratamiento médico.

3. ‘Inner Light’ Teatro: es una galería de arte que alberga una exposición interesante y original de las imágenes que se realiza mediante una técnica única (un efecto de pintura fluorescente). Las imágenes comienzan a brillar con luz especial, dejando al descubierto una nueva imagen para el espectador, uno que estaba escondido debajo de la primera obra.

4. Jūrmala Museo de la Ciudad: cuenta con varias salas de exposiciones en el edificio del museo.

5. El Gran Ķemeri Heath Trail: es la atracción turística más famosa en el Parque Nacional Ķemeri (PNK), y permite a los visitantes descubrir más sobre el pantano.

IMG_20150806_112818

No os perdáis mi siguiente parada que fue en Jelgava.

 

7 sitios para no perderse en Riga

Si os acordáis os estaba contando mi viaje por los países Bálticos, en este post os voy hablar de los mejor de Riga. Antes de empezar a recomendar sitios para ver, quiero remarcar que merece muchísimo la pena ir a visitar esta ciudad.

1. Parque Bastekalns: es un parque enorme, en el cual podéis alquilaros una barquita y dar un agradable paseo. El parque acoge el monumento conmemorativo a los cinco letones asesinados el 20 de enero de 1991 por los soviéticos en un intento de aplastar el movimiento independentista. Entre las víctimas se encontraban dos cámaras y un estudiante. La entrada es gratuita.

2. Brivibas Piemineklis (Monumento a la Libertad): lo podréis ver desde lejos desde muchos sitios de Riga. Ocupa un lugar sagrado en el corazón de los letones. Es un poderoso símbolo de la nación pagado y levantado por los habitantes de Riga en 1935 que ha sobrevivido las cuatro décadas de dominio soviético. Una broma popular durante la época comunista era que el monumento era en realidad una agencia de viajes, pues todo aquel que depositaba flores en él tenía garantizado un billete de ida a Siberia. En la actualidad, es el monumento de su tipo más alto de Europa y ha vuelto a recobrar todo su esplendor tras la restauración que se ha llevado a cabo. Todavía conserva su capacidad para emocionar a los letones y es un lugar de reunión favorito entre la juventud de la ciudad. Podréis llegar a él desde el parque Bastekalns.

3. Jugendstil (Art Nouveau): irónicamente, Riga es el mejor lugar para ver Jugendstil (la arquitectura alemana de estilo Art Nouveau), ya que no sufrió la misma devastación de las ciudades alemanas durante la II Guerra Mundial. Podréis acercaros al barrio de Art Nouveau, que no os va a dejar indiferentes, lo encontraréis en la parte nueva de la ciudad.

La capital tiene simplemente la mejor y más completa muestra de este estilo de arquitectura de toda Europa. El estilo es inconfundible, con ornamentadas espirales de estuco adornando las entradas de las casas, fachadas embellecidas por caras humanas y extravagantes torres coronando los techos de los edificios. Algunos de los mejores ejemplos de Jugendstil se encuentran en o alrededor de Elizabetes iela, donde la mayoría de edificios tiene detalles propios de este estilo ornamental.

4. Riga Doms (Catedral de Riga): sus cimientos comenzaron a edificarse en el Día de San Jacobo, en 1211, por Albert von Buxhoeveden, quien se convirtió en su primer obispo. El edificio presenta una embriagadora mezcla de estilos románicos y góticos. El museo del interior tiene exposiciones que retratan Riga en el periodo de entreguerras, así como mapas y postales de la parte antigua. Uno de los puntos fuertes de la visita es el mundialmente célebre órgano creado entre 1883 y 1884 por la compañía alemana Waclker & Co, que tiene tallados de madera de los siglos XVII y XVIII. La encontraréis en la calle: Doma laukums 1.

5. Centraltirgus (Mercado Central): si llegáis a Riga en tren o en autocarlo encontraréis justo detrás de la estación. Los visitantes que quieran olvidarse por un momento del siglo XXI deben dirigirse a los antiguos hangares para zepelines de 1930 en los que se ubica el Mercado Central. El lugar está a años luz de los lustrosos centros comerciales y aún es posible estar en contacto con la población local de Riga, que viene aquí en busca de gangas de fruta y verduras. Fuera de los principales hangares se colocan también multitud de puestos. No es un lugar muy seguro, pero no tiene porque pasar nada, simplemente vigilar con los objetos importantes.

6. Plaza del Ayuntamiento (Ratslaukums): se creó como la plaza del mercado en el siglo XIII y hasta el siglo XIX fue el centro económico y político de la ciudad. Todo evento tenía lugar aquí, incluso las ejecuciones. El pueblo era convocado con el tañido de las campanas de la Catedral. La estatua de Rolando, símbolo de la Liga Hanseática se encuentra mirando hacia el Ayuntamiento. Lamentablemente casi todo lo que vemos aquí responde a reconstrucciones posteriores a la Segunda Guerra Mundial. Es uno de los lugares imperdibles de los turistas. En esta plaza, además de la estatua de Rolando, encontramos el Ayuntamiento, la célebre Casa de las Cabezas Negras y la Iglesia de San Pedro.

7. Casa de las Cabezas Negras (Melngalvju nams): la construcción original era del año 1334 y se realizó como casa de reuniones y banquetes de los organismos no gubernamentales, fundamentalmente las ligas de artesanos y comerciantes. Lamentablemente la casa original fue destruida por un bombardeo durante la Segunda Guerra Mundial y reconstruida según el original en el año 2001. La bodega sobrevivió y es la original pero, el reloj astronómico es nuevo, el anterior era de mediados del año 1600.

Riga tiene muchisimas más cosas interesantes para ver, os recomiendo que guardéis el mapa y que callejeéis por las calles del casco antiguo. Y si os acercáis al mercado, han restaurado unas fábricas donde realizan conciertos y es una buena manera de tomar una cerveza con buena música.

catedral ortodoxa riga MED

No os perdáis más detalles de mi viaje por los países Bálticos en el siguiente post.

 

Recorrido por los Países Bálticos y Finlandia

En esta entrada os voy a contar que hice en los Países Bálticos y Finlandia, como veréis en la imagen inferior encontraréis el recorrido que hice durante 10 días.

Recorrido por los Países Bálticos y Finlandia:

Esta vez, elegí la compañía Wizzair, nunca había volado con ellos. Es una compañía de bajo coste que tiene vuelos a Rumanía, Lituania, entre otros países de Europa del Este. Los aviones están bien, así que es digna de recomendación.

El aeropuerto de Vilnius es muy pequeño y si llegáis tarde como fue mi caso, pasadas las doce, tendréis que coger un taxi que os costará 15 € si vais al centro de Vilnius. Para más información sobre como ir al centro o al aeropuerto, podéis consultar el siguiente enlace.

Conducen un poco de manera alocada, pero llegue sana y salva, así que no os asustéis. Quizá tendréis el problema de que no os entiendan en inglés, pero es normal en este país. No están muy acostumbrados al turismo y muchas personas no hablan inglés, sobretodo en las estaciones de autobuses y trenes. Con un poco de suerte, vuestro conductor de autobús hablará inglés.

Me alojé durante dos noches en el albergue: Center Stay Hostel. Si queréis ver más alojamientos en Vilnius podéis consultar el siguiente enlace. A continuación, os voy a remarcar los puntos que son importantes de los alojamientos que reservo.

Situación: 9, porque esta cerca de la parte antigua de la ciudad y a unos 10 minutos andando de la estación de tren y de autobuses.

Ruido: 8, la habitación que me dieron daba a la calle, por lo que se escuchaba el ruido de los coches.

Comodidad de la cama: 7, nunca me había pasado, pero las literas eran muy altas y había una silla que no era de suficiente ayuda para subir ni para bajar de la cama.

Limpieza: 4, la habitación no parecía que la limpiasen, los lavabos si estaban limpios y la cocina no mucho.

Cocina: 4, era muy pequeña, con microondas y un fuego eléctrico.

Wifi: 10, no tuve problemas en ningún sitio con la señal.

Precio: 8, por la situación esta bien el precio.

Si lo que buscáis es un sitio para descansar sin ruidos y con una buena cocina, no os lo recomiendo.

En el siguiente post sobre Lituania (Vilnius) os explicaré qué hacer en Lituania y os recomendaré sitios que no me dejaron indiferente.

Espero que sigáis este viaje conmigo recorriendo las diferentes ciudades de los Países Bálticos 🙂