Kaunas, la segunda ciudad más grande del país

En esta ocasión os voy a explicar mi experiencia en Kaunas, que empezó un poco de forma peculiar. Para llegar a Kaunas cogí el autocar en Vilnius. Aproximadamente el viaje dura una hora y media. Podéis encontrar más información sobre compañías y precios en el siguiente enlace. En el autocar hay wifi 🙂 No os bajéis en la primera parada de Kaunas si es que no tenéis intención de hacerlo por algún motivo en especial. La parada ideal es la de la estación de autobuses que esta en el centro. La primera parada esta en la entrada de Kaunas donde encontraréis muchas tiendas, concesionarios, etc.

Kaunas

Castillo de Kaunas

Como podéis intuir me baje en la primera parada y no sabía hacía donde ir. Pregunté a muchas personas y no sabían inglés o no sabían como indicarme como poder ir al centro. Con suerte vi en una parada de autobuses que el bus 17 paraba en la misma calle que la estación de autobuses, así que cogí el 17.

Me alojé durante una noche en el albergue: R Hostel. Podéis consultar el siguiente enlace para encontrar alojamientos baratos en Kaunas.

Puntos que valoro de los alojamientos que reservo, en esta ocasión sobre el R. Hostel de Kaunas:

Situación: 8, porque esta cerca de la parte antigua de la ciudad y a unos 10 minutos andando de la estación de autobuses.

Ruido: 8, la habitación que me dieron daba a la calle, pero por la noche no pasan muchos coches, se puede dormir.

Comodidad de la cama: 10, se podía descansar perfectamente.

Limpieza: 10, la habitación estaba limpia, los lavabos y la cocina.

Cocina: 4, era muy pequeña, con microondas y un fuego eléctrico. La imagen que aparece en booking no es real, la cocina es muy pequeña. Y solo hay dos lavabos para todos.

Wifi: 10, no tuve problemas en ningún sitio con la señal.

Precio: 9, era barato.

El albergue tiene una pared muy original con dibujos y frases de viajeros, si veis el vídeo que esta más abajo podréis comprobarlo.

En general, lo recomiendo ya que se puede descansar y tiene enfrente una parada de autobuses, el casco histórico a unos 5 minutos y la estación a unos 10 minutos andando.

Después de ver muchas ciudades, pueblos, etc. no creo que Kaunas tenga muchas cosas especiales como para visitarlo, si os apetece visitarlo, podéis ver este vídeo:

Si os gusta callejear podréis encontrar una pelota de baloncesto gigante, como sabréis en Lituania son muy seguidores del baloncesto.

Os recomiendo, caminar por la calle Vilnius, la Plaza Rotušes, y la Avenida de la Libertad (Laives Aleja). La Avenida de la Libertad, construida a finales del siglo XIX, es una calle ancha, peatonal y en la que se encuentran la mayoría de tiendas, cafés y restaurantes de Kaunas. En muchas calles de Kaunas podréis conectaros mediante wifi.

Justo antes de entrar en la Ciudad Vieja dejaremos a la derecha el edificio del antiguo Palacio Presidencial de Lituania, donde residieron las máximas autoridades del país durante el periodo en que Kaunas fue la capital de la República entre 1920 y 1940.

En la calle Aleksoto nos encontraremos con otros dos edificios muy significativos, la iglesia gótica de Vytautas y la curiosa Casa Perkunas, de estilo gótico flamígero. La conocida como la Casa de los Truenos, fue una de las sedes más importantes de los comerciantes de la Liga Hanseática. 

En el siguiente post sobre Letonia os explicaré qué hacer en Riga y os recomendaré sitios que no me dejaron indiferente.

Espero que sigáis este viaje conmigo 🙂

Trakai: el paraíso de Lituania

Había leído mucho sobre la isla de Trakai y lo tenía en mi ruta de viaje. Mire la mejor forma de llegar y era en autobús desde Vilnius el billete cuesta 1,72€, se puede ir en tren, pero tendréis que andar un poco más. No me aloje en Trakai ya que esta muy cerca de Vilnius, podéis encontrar alojamientos baratos en Vilnius en el siguiente enlace.

Trakai

Castillo de Trakai

Para llegar al castillo de Trakai hay que andar aproximadamente unos 2 km, pero no os preocupéis el camino es muy fácil, tenéis que seguir la carretera todo recto y cuando veáis una pequeña rotonda seguir todo recto y después de unos 5 minutos girar a la derecha y veréis el paraíso.

Si lo que queréis es disfrutar más del paisaje como hice yo, cuando lleguéis a la rotonda podéis ir al lago Galvė que tendréis a la derecha. Las vistas son impresionantes y merece la pena quedarse sentado o tumbado mirando el lago. Después podéis seguir recto y veréis un puente con bastante encanto (no lo crucéis) y para llegar al castillo de Trakai tendréis que meteros en una especie de bosque y enseguida veréis muchos puestos de comida, restaurantes, turistas y ya solo os quedará andar un poco más hacía llegar al castillo.

Una vez pasada esta zona, tendréis que cruzar un puente, luego seguir andando por una especie de parque y por último cruzar el último puente. En este parque, encontraréis niños tocando música clásica, merece la pena quedarse escuchando su música mientras admiramos el paisaje.

Si decidís ver el castillo, hay dos tipo de entrada: una es sin hacer fotos y la otra pagar un suplemento para poder hacerlas. Se pueden hacer fotos sin pagarlo, así que cada uno decida cual quiere. La visita al castillo merece la pena.

Breve historia del Castillo de Trakai

El Castillo de Trakai empezó a construirse en el s. XIV por orden del monarca Kęstutis, quien estableció allí su principal residencia. En esos momentos, el Gran Ducado de Lituania era uno de los últimos territorios paganos de Europa y el castillo sufrió numerosos ataques por parte de los Caballeros Teutones. Su hijo Vytautas fue el responsable de una segunda fase de construcción a principios del s.XV y aún se llevaría a cabo una tercera ampliación en el mismo siglo.

Tras la decisiva Batalla de Žalgiris, en la que la alianza polaco-lituana derrotó al fin a los Caballeros Teutones, el castillo perdió importancia defensiva, pasando a ser una tranquila residencia vacacional y más tarde una prisión. En el s.XVII el castillo fue gravemente dañado durante las guerras contra Moscovia y sus ruinas fueron abandonadas. No fue hasta 1961 cuando se completó su definitiva reconstrucción y se convirtió en una de las principales atracciones turísticas de Lituania.

Cuando volvía a la estación de autobuses no podía dejar de pensar que sería maravilloso comprar una casa en Trakai, es un lugar ideal para pasar el verano. Con sus casas de colores, reconozco que soy una enamorada de las casitas de colores.

Web oficial del Castillo de Trakai

Espero que sigáis mi viaje completo, el siguiente destino fue a Kaunas (Lituania).

Mi primer contacto con la capital de Lituania: Vilnius

Como os prometí en mi primera entrada sobre mi viaje a Lituania, Letonia, Estonia y Finlandia os voy a contar lo que más me gusto de Vilnius.

Top 5 de mejores sitios para ver en Vilnius

1. República de Užupis

vilnius

República de Uzupis

Este año tuve la gran suerte de ir a Copenhague y conocer el barrio de Christiania que podría compararse en cierto modo con Užupis (más adelante os hablaré sobre mi viaje a Dinamarca).  Užupis (en lituano significa “al otro lado del río”) ha sido durante siglos un barrio marginal donde vivir era muy barato. Por este motivo, los artistas se trasladaban a este barrio. Tras años de depresión, con la independencia de Lituania de la Unión Soviética (1991) empezó la transformación de Užupis. Sus calles se llenaron de galerías de arte y, seis años más tarde, declararon su propia República.

No os podéis perder la calle Paupio, tiene unas placas en diferentes idiomas con su propia Constitución, que consta de 41 artículos. No os preocupéis esta en español. Los artículos son los siguientes:

  1. Todos tienen derecho a vivir cerca del río Vilna y el río Vilna tiene derecho a fluir cerca de todos.
  2. Todos tienen derecho a agua caliente, a la calefacción en el invierno y a un tejado.
  3. Todos tienen derecho a morir, pero no es su obligación.
  4. Todos tienen derecho a equivocarse.
  5. Todos tienen derecho a ser únicos.
  6. Todos tienen derecho a amar.
  7. Todos tienen derecho a no ser amados, pero no necesariamente.
  8. Todos tienen derecho a ser insignificantes y desconocidos.
  9. Todos tienen derecho a ser perezosos y a no hacer nada.
  10. Todos tienen derecho a amar y proteger un gato.
  11. Todos tienen derecho a cuidar de un perro hasta que uno de los dos se muera.
  12. Un perro tiene derecho a ser un perro.
  13. Un gato no está obligado a amar a su dueño, pero le debe ayudar en los momentos difíciles.
  14. Todos tienen derecho a no saber de vez en cuando que tienen obligaciones.
  15. Todos tienen derecho a dudar, pero no es su obligación.
  16. Todos tienen derecho a ser felices.
  17. Todos tienen derecho a ser infelices.
  18. Todos tienen derecho a guardar silencio.
  19. Todos tienen derecho a tener fe.
  20. Nadie tiene derecho a usar la violencia.
  21. Todos tienen derecho a darse cuenta de su irrelevancia y de su grandeza.
  22. Nadie tiene derecho a usurpar la eternidad.
  23. Todos tienen derecho a comprender.
  24. Todos tienen derecho a no comprender nada.
  25. Todos tienen derecho a tener varias nacionalidades.
  26. Todos tienen derecho a celebrar o a no celebrar su cumpleaños.
  27. Todos tienen la obligación de recordar su nombre.
  28. Todos pueden compartir lo que poseen.
  29. Nadie puede compartir lo que no posee.
  30. Todos tienen derecho a tener hermanos, hermanas y padres.
  31. Todos pueden ser libres.
  32. Todos son responsables de su libertad.
  33. Todos tienen derecho a llorar.
  34. Todos tienen derecho a ser incomprendidos.
  35. Nadie tiene derecho a echarle la culpa al otro.
  36. Todos tienen derecho a ser subjetivos.
  37. Todos tienen derecho a no tener ningún derecho.
  38. Todos tienen derecho a no tener miedo.
  39. No venzas.
  40. No te defiendas.
  41. No te rindas.

2. Colina Gediminas

Siempre busco un lugar donde poder ver la ciudad desde las alturas y este es un sitio ideal. Se pueden ver la Colina de las Tres Cruces, el casco antiguo y la ciudad nueva. Por supuesto, sin olvidarnos del río. Os recomiendo subir para ver el atardecer. No os preocupéis, en unos 10 – 15 minutos se puede subir, el camino es de piedras.

Esta pequeña colina, lleva el nombre de un célebre Gran Duque de Lituania. Antes os explicaba que se puede subir a pie, también tenemos la posibilidad de subir en funicular. Donde encontraremos la Torre Gediminas y unas pocas ruinas del antiguo castillo.  Al pie de la colina se encuentran la estatua de Gediminas, el Museo Nacional, el Palacio de los Grandes Duques de Lituania y la Catedral de Vilnius.

3. Calle de la literatura

Me encantan las calles originales y esta no deja indiferente a nadie, en el siguiente enlace podréis ver una foto de la calle.  Es una calle peatonal bastante céntrica, al lado de la calle Pilies. Encontraremos  una galería de arte al aire libre dedicada a escritores de todas las épocas que han dejado huella en la ciudad como Romain Gary, el director de cine y poeta Jonas Mekas, Oskaras Milasius y también a autores desconocidos.

El proyecto se inspira en el poema Literatu Gatve del escritor lituano Aidas Marčėnas.

4. Iglesia de Santa Ana

En Vilnius encontraréis iglesias de todos los tipos, merece la pena entrar en unas cuantas para ver las diferencias entre cada una de ellas. En concreto, la iglesia de Santa Ana es católica y su estilo es gótico tardío. Como anécdota os contaré que Napoleón se la quiso llevar a Francia, así que si visitáis Vilnius no os perdáis esta bonita iglesia.

5. Puerta de la Aurora (Aušros vartai)

Es la puerta principal para acceder al casco antiguo de la ciudad, construida a principios del s. XVI. La puerta es especialmente bella en la parte interior de la muralla y alberga una venerada capilla. A pocos metros os recomiendo visitar también la Iglesia ortodoxa del Espíritu Santo, con su llamativo retablo color verde, y la puerta basiliana, también barroca. Fue la iglesia que más me gusto de Vilnius.

Espero que hayáis disfrutado de mis 5 recomendaciones para ver en Vilnius, hay muchísimos más sitios para ver y disfrutar en esta maravillosa ciudad.

Podéis alojaros en los siguientes alojamientos.

Espero que sigáis el resto de mi viaje por los Países Bálticos y Finlandia. 😉

Sigue mi siguiente entrada a Trakai!


Recorrido por los Países Bálticos y Finlandia

En esta entrada os voy a contar que hice en los Países Bálticos y Finlandia, como veréis en la imagen inferior encontraréis el recorrido que hice durante 10 días.

Recorrido por los Países Bálticos y Finlandia:

Esta vez, elegí la compañía Wizzair, nunca había volado con ellos. Es una compañía de bajo coste que tiene vuelos a Rumanía, Lituania, entre otros países de Europa del Este. Los aviones están bien, así que es digna de recomendación.

El aeropuerto de Vilnius es muy pequeño y si llegáis tarde como fue mi caso, pasadas las doce, tendréis que coger un taxi que os costará 15 € si vais al centro de Vilnius. Para más información sobre como ir al centro o al aeropuerto, podéis consultar el siguiente enlace.

Conducen un poco de manera alocada, pero llegue sana y salva, así que no os asustéis. Quizá tendréis el problema de que no os entiendan en inglés, pero es normal en este país. No están muy acostumbrados al turismo y muchas personas no hablan inglés, sobretodo en las estaciones de autobuses y trenes. Con un poco de suerte, vuestro conductor de autobús hablará inglés.

Me alojé durante dos noches en el albergue: Center Stay Hostel. Si queréis ver más alojamientos en Vilnius podéis consultar el siguiente enlace. A continuación, os voy a remarcar los puntos que son importantes de los alojamientos que reservo.

Situación: 9, porque esta cerca de la parte antigua de la ciudad y a unos 10 minutos andando de la estación de tren y de autobuses.

Ruido: 8, la habitación que me dieron daba a la calle, por lo que se escuchaba el ruido de los coches.

Comodidad de la cama: 7, nunca me había pasado, pero las literas eran muy altas y había una silla que no era de suficiente ayuda para subir ni para bajar de la cama.

Limpieza: 4, la habitación no parecía que la limpiasen, los lavabos si estaban limpios y la cocina no mucho.

Cocina: 4, era muy pequeña, con microondas y un fuego eléctrico.

Wifi: 10, no tuve problemas en ningún sitio con la señal.

Precio: 8, por la situación esta bien el precio.

Si lo que buscáis es un sitio para descansar sin ruidos y con una buena cocina, no os lo recomiendo.

En el siguiente post sobre Lituania (Vilnius) os explicaré qué hacer en Lituania y os recomendaré sitios que no me dejaron indiferente.

Espero que sigáis este viaje conmigo recorriendo las diferentes ciudades de los Países Bálticos 🙂