Nuestras vacaciones inolvidables en Madagascar

En esta ocasión os recomiendo el siguiente post que es una colaboración de Laura, podréis encontrar más información sobre ella en el siguiente enlace.

Para nuestras próximas vacaciones, mi marido y yo decidimos salir con nuestra familia para una tierra de aventuras donde reina la naturaleza. Decidimos demostrar a nuestros hijos que Madagascar no es sólo el título de una película de animación, es de verdad un verdadero país.

Madagascar

Actividades para toda la familia en Madagascar

Para convencer a nuestros hijos, “tocamos la fibra surf”. Es su pasión absoluta, y les mostramos en Internet los spots magníficos de esta isla del océano Índico. Optamos por viajar a la costa este, en Mahambo, antes de viajar a Sainte-Marie. Mientras nuestros hijos dominan las olas, mi marido y yo aprovechamos nuestras vacaciones para tostarnos al sol y disfrutar de una deliciosa mar a 28°C.

Una naturaleza en abundancia

Después de nuestro viaje en el este, subimos al norte. Decidimos salir de los caminos marcados, y no lamentamos esta elección. Salimos a través de una profusión de naturaleza donde especímenes raros cruzan el clavo, la vainilla y otras plantas de perfumes increíbles. Si la flora es así particular, la fauna no se queda atrás y los paisajes son impresionantes. Los Tsingy Rojos, la montaña de Ambre y el lago de Anivorano, entre otros, nos dejan un recuerdo imperecedero. Estos itinerarios se acceden desde http://www.viajes-madagascar.com.

Una experiencia humana

Desde el norte, bordeamos la costa oeste para llegar hacia la extremidad sur del país. A lo largo del camino, fuimos seducidos y encantados por la sonrisa de los que tuvimos el honor de encontrar. Nos llegó al sentarnos a la mesa con una familia para probar suculentas brochetas de cebú con yoca o con arroz y legumbres frescas. La convivialidad y la hospitalidad definen este pueblo sencillo y acogedor.

Para verlo todo de Madagascar, sería necesario mucho más que el mes que pasamos allí. Pero precisamente, el hecho de no ver todo nos da un pretexto sólido para regresar aquí.