Parques naturales en Europa

La naturaleza puede ofrecer extraordinarios paisajes en toda latitud. No es necesario ir muy lejos para poder admirar hermosísimos paisajes. Muchas personas que residen en el continente europeo piensan que para auténticamente cambiar de perspectiva hay que atravesar el mundo, ir al Caribe o a la selva tropical.

La verdad es que dentro del continente europeo hay una variedad amplísima de entornos naturales privilegiados que además, en las últimas décadas, (en 1999 en Suecia nació el primer parque natural europeo), han beneficiado de una protección cada vez mayor en términos de salvaguarda de la diversidad natural de estos espacios.

Viajar para visitar y deleitarse de uno de estos maravillosos parques naturales es sin duda una alternativa perfecta para alguien que quiere viajar desde una óptica ética respetuosa del ambiente y de las comunidades que residen en los alrededores. Es una oportunidad de descubrir los rincones que han definido la naturaleza europea desde siempre y de redescubrir la belleza de este continente.

Algunos de los parques naturales que pueden sorprender a propios y extraños son:

parques naturales

  1. El primer parque que vamos a mencionar es el Parque Nacional de los Lagos de Plitvice, en Croacia. Este hermoso parque está lleno de lagos y cascadas, rodeado de una exuberante vegetación que permite que haya un contraste impresionante entre el azul de los manantiales y el verde del bosque. No todo el parque se puede visitar, pero los 8 km2 de bosque, lagos y cascadas disponibles para la visita son suficientes para quitarnos el aliento.
  2. Otro hermosísimo parque natural europeo es el Gran Paradiso, un parque italiano que tiene una larga historia y que nació para proteger la naturaleza alpina (en especial, al íbice alpino). Actualmente este parque posee incluso un sello de calidad otorgado a los productos y servicios que como viajeros podemos consumir, pero que respetan la producción local, la hospitalidad tradicional, el medio ambiente y las costumbres locales. Visitar el Gran Paradiso es trasladarse a la belleza de la montaña alpina y notar cómo la protección de la naturaleza no está peleada con su apertura para el disfrute respetuoso y la contemplación.
  3. Finalmente, recordemos que no hace falta ir muy lejos para encontrar parques naturales que nos sorprendan con su belleza y su equilibrio entre flora y fauna. En la Costa Brava tenemos un impresionante espacio protegido: el Parque natural ‘dels Aiguamolls de l’Empordà’, en Empuriabrava, un área que recorre con dulzura distintos ecosistemas: arrozales, lagunas, playas y estanques, y que posee a su vez una enorme riqueza ornitológica.

Lo que debemos recordar es que visitar estos espacios implica una doble dosis de responsabilidad y respeto. Si ya normalmente es importante tener una ética viajera, al recorrer estos espacios es fundamental reforzar estos valores de viajeros respetuosos del entorno que tenemos el privilegio de recorrer.

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